Reinaldo Villaseñor

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Biografía

Reinaldo Villaseñor nació el 22 de noviembre de 1925 en la ciudad de Penco, Región del Biobío. A los 18 años ingresó a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile y cursó simultáneamente Pedagogía en Dibujo en el Instituto Pedagógico.

Miembro de la generación de 1940, junto a artistas como Ana Cortés, Ximena Cristi, Israel Roa y Sergio Montecino, entre otros, privilegió el arte figurativo y la pintura de paisaje. Pasado el vértigo experimental del grupo Montparnasse y la generación del 28, este nuevo conjunto de pintores buscaba, como señala Enrique Lihn, “redescubrir a los padres del arte moderno; Van Gogh, Cezanne y Gauguin, a los neoimpresionistas, fauvistas y expresionistas, tratando de establecer con ellos una relación un poco lúcida y epatante, pero de una pureza mayor” (Lihn, 1963, p.209).

En 1956 obtuvo una beca para continuar sus estudios en Europa, residiendo en España, Francia e Italia. Regresó al país en 1958 y fue contratado como profesor en la Escuela de Bellas Artes y de Arquitectura de la Universidad de Chile, tarea que desempeñó hasta 1980. Durante sus primeros años como profesor tuvo oportunidad de compartir con Camilo Mori, quien dictaba la cátedra de dibujo y colorido en la escuela de Arquitectura desde 1933. Trabajó también en el Departamento de Cultura y Publicaciones del Ministerio de Educación.

Enrique Lihn, quien fue compañero de Villaseñor en la Escuela de Bellas Artes, destaca el vínculo que sostuvo con las “tradiciones realistas nacionales”, en particular con los artistas de la generación de 1913, por quienes sentía una “emoción auténtica”. Pero quien tuvo una mayor ascendencia en su obra fue Pablo Burchard: “es en la obra de Villaseñor donde resuena, con mayor limpidez, la lección del maestro” (Lihn, 1963, p.213).

Como Burchard, los asuntos de sus obras son solo pretextos para la exploración de sus medios expresivos. Temas mínimos, liberados de toda anécdota pintoresca y sentimental.

Sus composiciones austeras, de pincelada sintética, son “ejemplos de artesanía pictórica y de concentración emotiva” (Lihn, 1963, p.208).

Una faceta poco conocida de su obra es su condición de caricaturista, que practicaba bajo el seudónimo de “Olito”. En palabras de Lihn, su humorismo “se expresaba, sin mordacidad, en un dibujo suelto, sumario y caracterizadoramente exacto” (Lihn, 1963, p.211).

Falleció en la ciudad de Santiago el 16 de marzo de 1994.

Sus obras suelen estar firmadas como “Villaseñor”, generalmente en la esquina inferior izquierda.

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