Alfredo Helsby

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Biografía

Alfredo Helsby (1862-1933) nació en Santiago, hijo de padres ingleses, y se formó en Valparaíso, en la escuela Mc-Kay, donde tuvo como profesor a Thomas Somerscales, quien lo reconoció como su mejor discípulo en la clase de dibujo. Antes de dejar el colegio ya se había iniciado en la acuarela, técnica que privilegió durante sus años formativos. Una de las consignas que adoptó escrupulosamente de su maestro Somerscales, fue de pintar sola y exclusivamente del natural.

En 1884 conoció a Juan Francisco González, siendo por muchos años inseparables camaradas de estudio. El estilo de este artista representaba el polo opuesto al de Somerscales, pero se propuso armonizar lo mejor de cada uno. En el año 1890 entró en contacto con Alfredo Valenzuela Puelma, con quien trabó una gran amistad, que duró hasta la muerte de este último en 1908. De acuerdo a sus propias palabras, Valenzuela le “enseñó a dar la luz mediante la justa relación de los valores, más difíciles aún que los colores mismos. Me enseñó a ver y admirar la inmensa simplicidad de la Naturaleza; cualidad que la unifica y la dignifica a través de toda la infinita variedad de su vestidura” (“Alfredo Helsby por Alfonso Vila”, Arquitectura y arte decorativo, Año II, Nº 1, noviembre de 1930, p.47).

El año 1895 fue crucial en su carrera, porque decidió dedicarse de lleno al arte, tras exhibir tres de sus acuarelas en el Salón de Madrid. En 1906 recibió una beca del Gobierno para perfeccionar sus estudios en París. Permaneció un año, asistiendo a la Academia Julian bajo la dirección de Jean Paul Laurens. En mayo de 1907 se trasladó a Londres, donde celebró tres exposiciones. Regresó a Chile en 1908 y vivió en Santiago hasta 1914, momento en que viajó a Estados Unidos, donde pasó cuatro años, haciendo exposiciones en Nueva York, Boston, Worcester y Washington. A principios de año 1918 volvió a Chile y al año siguiente, después de una gira por los lagos del sur, visitó Buenos Aires y Montevideo, lugares donde también expuso su obra.

Con respecto a los temas que Alfredo Helsby abordó en su pintura, reproduciremos sus propias palabras:

“Dentro del género del paisaje me entusiasma, por temporadas: cordilleras, bosques, ranchos, calles, jardines, torrentes, potreros, rincones de maleza, efectos de sol, neblina, crepúsculos, nocturnos; también esas hermosísimas rompientes de costa donde se combinan el ritmo y armonía de color, movimiento, sonido y forma, bellísimas cualidades que manteniéndose fielmente invariables en su carácter especial, varían infinitamente sus momentáneas expresiones. Me he convencido, en efecto, de que la Obra de Arte emociona y conmueve, en la justa medida en que en ella se combinan dos cualidades en apariencia opuestas: la absoluta unidad del conjunto, con la infinita variedad de las partes” (“Alfredo Helsby por Alfonso Vila”, Arquitectura y arte decorativo, Año II, Nº 1, noviembre de 1930, p.51).

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